martes, 15 de diciembre de 2009

Abismo estelar

Quiero que las estrellas sean testigos mudos de mi pequeña muerte.
Que me tomen los pies y las manos, y ese rayo fugaz me parta en dos.
Con toda la parsimonia me observen, como me convulsiono,
Y en la oscuridad se encienda ese pequeño haz de luz.
Que ondee al ritmo de la danza de mis caderas.
Como nubes que pasean por el cielo,
Ese cielo que me cubre como tierna madre,
Flotar en el abismo, inerte y sin gravedad, cortando la mirada con un pestañeo

martes, 8 de diciembre de 2009

Reloj de Arena (29 de febrero de 2000)

Se le acaba la arena al reloj
Mi tiempo y mi luz con él se van.
Se rinden cuentas al Señor,
Y mi destino se torna obtuso.

Se le acaba la arena al reloj,
Y el tiempo del sol se hace más gris.
Se vuelven filosos los aires,
Y el caracol da marcha atrás.

Se le acaba la arena al reloj,
Y le robo arena al mar…
Para llenar de sal mi tiempo.

Me robo algunas estrellas para contar sus picos
Y no los segundos que me quedan.

Se le acaba la arena al reloj,
Y se me acaba el oxígeno que respiro.

Se le acaba la arena al reloj,
Y mi piel se hace más vieja.

Se le acaba la arena al reloj,
Y mi vela se consume, se apaga,

Se le acaba la arena al reloj ….

Sentimientos (8 de diciembre 2009)

Quisiera que caminaras en mis zapatos un sólo día, que vieras con mis ojos y tocaras con mis manos.
Quisiera que el adios nunca llegue, que la noche sea eterna y que tus besos no se fueran.
Quisiera que llevaras mi olor en tu piel cada día, que no miraras otros ojos, que tus lunas fueran mías.
Quisiera que la lluvia no borrará nuestros pasos, que el viento no se lleve las palabras.
Quisiera alimentarme de ti, respirar tu aliento, que me quemes por dentro.
Quisiera que las nubes dibujaran nuestras sombras.

martes, 15 de septiembre de 2009

Cicatrices

Todos tenemos distintos tipos de cicatrices,
las hay en el cuerpo, en la mente, en el alma,
las hay de colores, de olores, de olvido, de rencores,
cicatrices que son evidencias vivas del paso del tiempo,
cicatrices que cuentan historias, que duelen con el recuerdo.

jueves, 10 de septiembre de 2009

El sueño en casa de un Mago

No sé que me sorprendio más si haberlo soñado o haberlo sentido en la piel como vivido, llegar a casa de un mago.
Me recibieron unos amigos que con tantas patas, pense que eran más de dos.
El As de espadas hizo lo suyo, el cubo rubick me tenía sorpendida, con que cosas más simples me puedo asombrar pense en mis adentros.
Unos dibujos en las paredes me indicaron que no era una casa normal, más parecia sacada de mi propia mente, es un sueño lo sé bien.
Un cuarto más para tatuar, dije si es un cuarto de mi misma mente.
Despúes la caminta, llegue a otra habitación, demasiados espejos decia para mi misma, puedo verme completa, de pies a cabeza, casi nunca logro eso.
El mago hablo, el mago durmio, el mago soño algo que no recordo.
Yo solo soñe que era un ángel, sólo soñe que sola estaba en esa habitación, llovío lo recuerdo bien.
El mago era tan flaco y ojeroso, se le veia triste.
Yo en cambio tenía cara de asombro, una cara que debi haber almacenado en mis recuerdos, pero no lo hice.
Ya hace tanto tiempo de eso, pero parece que fue ayer.
Hace mal tiempo de eso, que justo ahora lo vengo a recordar.

lunes, 24 de agosto de 2009

Mis recomendaciones….

Esto se lo escibi el día de hoy 24 de agosto a un recien llegado amigo mío .... espero que le sea útil y le agrade:


Pon tus manos cerca de las nubes, lo más cerca que logres hacerlo.
Toca con tus dedos la nada, la humedad del aire fresco de la mañana.
Besa el suave murmullo del viento, mira lejos, hasta donde el horizonte te lo permita.
No claves tus pies al suelo, nunca pares de caminar, siempre hay un lugar que te esperará.
Sube alto, ve siempre más allá, algún día miraras todo lo que dejaste atrás.
Bebe de la sangre de la vida, esa savia pura que mana de las manos de una mujer que te ama.
Y si en el camino te tropiezas, sólo recuerda que por cada caída te levantarás dos veces.


Atte.

La Yola

lunes, 13 de julio de 2009

Ciega

Me he quedado ciega, solo puedo sentir.
Con las manos húmedas, con los besos tibios.
Poseo la confianza ciega, de aquel necio que se aferra a la fe.
Confianza ciega en tus palabras, en lo que un día simplemente sucedió.
Tengo las huellas de los pies ciegos, pisando sin ver lo que adelante se encuentre.
Haciendo dibujos en el vapor de la ventana, con los dedos titubeantes.
Me he quedado ciega y no me da miedo,
por que sé que no camino sola, que no me voy a perder.